Obreros en Line@

La Escritura dice: “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad“(2 Timoteo 2:15). Es indudable que si dice “aprobado” es porque Timoteo pasó satisfactoriamente algún tipo de prueba, que lo habilitaba tanto para el servicio que desarrollaba como así también para transmitir la Palabra de Dios con autoridad. Timoteo había sido instruido de pequeño por su abuela Loida y su madre Eunice (1 Timoteo 1:5), también fue formado por el mismo apóstol Pablo (2 Timoteo 2:2) y luego sometido a prueba en las tareas que se le encomendaron. Llego a ser idóneo en lo teórico y en lo práctico. Fue quien fue gracias a su formación y a sus mentores. Este principio de superación no ha cambiado. Si usted anhela ser un
obrero aprobado que no tiene de que avergonzarse, debe formarse, entrenarse y ser sometido a prueba para convertirse en un verdadero Siervo de Dios. No alcanza con el deseo o la buena voluntad, esto es necesario pero no suficiente.

La experiencia nos ha enseñado que el sector que más daño le ha causado a la iglesia, en cuanto a divisiones, contiendas, celos, maltrato, etc. proviene de “obreros” sin formación que toman con liviandad su rol de Obreros de Dios. Hay más obreros que “dan trabajo” que los que trabajan y aportan al engrandecimiento del Reino de Dios. Esta es una triste realidad que juntos debemos combatir y transformar. No hay tiempo que perder!. Si queremos ver una nueva generación de Obreros aptos “para toda buena obra” debemos cambiar nuestra manera de pensar, llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo (2º Corintios 10:5) pensando como él piensa, actuando como el actúa. Esto no puede quedar librado al azar o a la voluntad que cada obrero tenga. Si queremos ser parte de un equipo sólido de obreros con visión, el entrenamiento es hoy y está en tus manos.

Esta guía te ayudara a comprender la perfecta voluntad de Dios para tu vida y ministerio, te evitara tropiezos y te pondrá en
ventaja ante circunstancias que tendrás que enfrentar como siervo o sierva del
Altísimo. Adelante!

Siervos de Dios

Sin lugar a dudas la Biblia refleja que ser llamado Siervo de Jesucristo es un grado de honra que no cualquiera puede portar sino aquellos que han sido comprados, llamados, apartados y santificados para tal fin. Es un honor ser considerado Siervo de Dios. Los apóstoles en sus cartas se presentaban como “siervos de Jesucristo” (Ej Rom 1.1, Santiago y Judas). Aun hoy suena elevado el grado de Siervo de Jesucristo y se dice de aquellos que representan a Dios con excelencia. Pero, ¿Qué es ser siervo? ¿Quién es realmente siervo? ¿Qué cualidades o características debe poseer un cristiano para ser considerado un Siervo u obrero del Señor?

Se llamaba siervo a la persona esclava de la voluntad de su amo o Señor. El siervo era propiedad de este, le pertenecía legalmente. Eso implicaba que el siervo no disponía de su propia voluntad, ni de satisfacer sus propios caprichos o intereses, sino que estaba
dedicado íntegramente a trabajar por los intereses de su señor. Existían varias formas de imponer a las personas a la condición de esclavos o siervos: Por precio o adquisición, como esclavo de guerra, por saldar una deuda, por ser
nacido en la casa, etc. El nuevo testamento esta plagado de menciones sobre la relación siervo-señor para ilustrar la relación entre Dios y el hombre. Quienes quieran entonces ser verdaderos siervos de Dios deben…

-Reconocer que Jesús es el Señor:

-Renunciar a su propia voluntad:

-Aprender a servir en la incomodidad:

Si eres siervo… renuncia a tu voluntad…

  • No tienes derecho a elegir si quieres o no quieres hacerlo…debes hacerlo.
  • No tienes derecho a elegir en que área quieres trabajar.
  • No tienes derecho de esperar algo a cambio
  • No tienes derecho de quejarte si es justo o injusto,  si fulano está en mejor o peor posición que tu.
  • No tienes derecho a creer que eres alguien, muere a tu orgullo y desarrolla la humildad de siervo.
  • No tienes derecho a sentirte dueño del dinero, nada es tuyo. El siervo no tiene posesiones.
  • No tienes derecho de retacear tu tiempo y darle las migajas de tu reloj a Dios. El verdadero siervo está a disposición
    absoluta de su señor

Eres siervo…obedece!

  • No discutas, no confrontes
  • No especules, da lo mejor.
  • No lo hagas a tu manera, has como se te mando
  • Imprímele velocidad a tu servicio.
    Ejecuta. Muévete con solicitud.

Requisitos para ser un

Obrero en el Santuario

REGENERADO:
Haber experimentado un encuentro personal con Cristo siendo evidencia de ello una transformación total de vida (2 Corintios 5:17). Se llega a la vida nueva a través de reconocer nuestros pecados, confesarlos al Señor, arrepentirnos sinceramente de ellos, haciendo el voto de no cometerlos mas y decidiendo vivir la vida que agrada a Dios la cual se nos enseña en su Palabra.

CARÁCTER SANTO:

Mostrar claramente el fruto del Espíritu Santo, es decir un carácter santo y sometido a Dios. La espiritualidad tiene que ver con lo que somos, no con lo que mostramos. Espiritualidad es la santidad que vivo aun cuando nadie me ve. Espiritualidad es emociones, sentimientos, pensamientos, impulsos, carácter y formas de actuar sometidas a la más absoluta obediencia a la Palabra de Dios.

  1. Espiritual
    es aquel que no desea practicar el pecado y se aparta de los deseos de la carne
    viviendo en pureza de corazón y mente y actuando en consecuencia a ello.
  2. Espiritual
    es aquel que ha alcanzado un grado de crecimiento en la vida cristiana que le
    lleva a vivir en una obediencia total a la Palabra de Dios, desechando todo
    altibajo en su carácter y vida espiritual. (1 Cor. 3:1)

      3-Espiritual es el que tiene las nueve características del fruto del Espíritu que
          son: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y
          templanza. (Gálatas 5:22)

FORMACIÓN:
Haber cursado satisfactoriamente el discipulado nivel I “Vida Plena” y El curso para obreros que es el presente manual.

PROBADO:
Ser sometido a prueba el tiempo que fuere necesario y que Dios marcare a través del ministerio de la Iglesia. El tiempo de prueba es necesario para la confirmación y para poner en práctica los conceptos aprendidos.

BUEN TESTIMONIO:

Reunir los requisitos de vida personal y familiar enunciados en la Sagrada Escritura. Debe poseer buen testimonio (1
Timoteo 3:7) es decir una reputación dentro y fuera de la iglesia que lo habilite a ser un digno representante del Evangelio de nuestro Señor Jesucristo. Encontrarse en una situación civil correcta ya sea casado, o soltero. Quedan excluidos del servicios aquellos que viven en concubinato (Actualmente se dice “en pareja”)  ya que este estado es fornicación delante de los ojos de Dios y por ende pecado          (1 Corintios 6:18)

SER UN FIEL DIEZMISTA:

Quien no diezma le está robando a Dios (Malaquías 3:8).Un ladrón no puede formar parte de gente sana y triunfadora como
lo es el equipo del SDF. El Obrero tiene que ser un ejemplo en dar sus diezmos con obediencia, sus ofrendas con alegría y en cumplir sus pactos honrando a Dios.

Para que sepas como conducirte en la Casa de Dios (    )

Vestimenta:

El uniforme de un obrero es su más alta distinción, es lo que le distingue del resto y permite que las personas le ubiquen con facilidad.
Así como en las grandes empresas y marcas es un orgullo portar el uniforme de la institución,  también lo debe ser para el fiel obrero del Santuario.

Porte el uniforme del Santuario:

Los varones deben usar pantalón de vestir color negro, cinturón de vestir negro, camisa blanca y corbata azul. Los zapatos deben ser también de color negro. No se admiten zapatillas. En el caso de días de Frio, saco de vestir del color del pantalón o bien un suéter escote en “v” de color azul oscuro.

Las mujeres deben usar pantalón de vestir color negro, blusa blanca y pañuelo entrecruzado color azul Francia sostenido por broche o pin. Queda prohibido el uso de calzas o jeans y zapatillas. Los zapatos deben ser de color negro y  no poseer tacos altos. En caso de días de frio, saco o chaqueta de  vestir color negro.

Importante:
Si usted no tiene alguna de estas prendas háblelo con su pastor o líder.

Mantenga su cuerpo aseado y perfumado:

Cuando nos presentamos a servir a Dios debemos presentar nuestro cuerpo como una ofrenda agradable para Dios.
Estas siempre aseado, perfumado, con uñas cortas y limpias, no solo será del agrado de la gente sino también de Dios.

Sea prolijo en su porte y peinado:

Los varones deben mantener su cabello corto y prolijamente peinado, evitando imitar las modas y tendencias del mundo.
Es importante mantenerse afeitado y si usa algún tipo de barba que este prolijamente alineada.

Las mujeres deben seguir el consejo del apóstol Pedro quien guía a las siervas de Dios a no inclinarse a usar peinados ostentosos. La mujer debe ser discreta en la casa de Dios y no llamar la atención. El único que merece toda la atención es el Señor Jesús. Si la obrera, se tiñe sus cabellos de colores llamativos o se realiza peinados llamativos estará distrayendo la mirada hacia si misma y
eso es contraproducente en las reuniones. Es importante que las obreras que han de servir Santa Cena del Señor usen ese día el cabello recogido.

Mantenga lustrados sus zapatos:

Si en el camino hacia la iglesia sus zapatos se ensuciaron con polvo, antes de comenzar a servir en el templo, entre
al sanitario u oficina de obreros y procure lustrarlos. Somos la imagen de Dios.

Trato hacia las personas:

Reciba con una sonrisa y cortesía: La postura del cuerpo y los modales son muy importantes a la hora de recibir a las personas, Extienda la mano con prontitud, incline levemente su cabeza, sonría y de la bienvenida a la Casa de Dios.

Sea decoroso: Evite la confianza excesiva, cuide siempre de tratar con respeto a todos anteponiendo “hermano/a”.
No de lugar a conversaciones impropias que nada tienen que ver con el fin para el cual nos reunimos en el santuario, recuerde que Jesús dijo: “Mi casa, Casa de Oración será llamada”. Procure que la persona se ubique prontamente para empezar a disfrutar de su encuentro con Dios.

Evite la confianza con el sexo opuesto,  si debe escuchar o aconsejar que sea en un lugar público, a la vista de todos y de forma respetuosa.

Recuerde sus nombres:
El nombre es la melodía mas dulce al oído de quien lo posee. Procure recordar el nombre de las personas y siempre que se dirija a ellas úselo!

Muévase con prudencia, sea sutil, no llame la atención:
La discreción es una virtud que pocos saben cultivar. Debemos ser efectivos y a la vez discretos. No realice movimientos bruscos, apresurados, no haga “movimientos organizativos” con las manos y brazos que llamen la atención de los demás, cuanto más desapercibidos mejor, mucho más una vez comenzada la reunión.

Su responsabilidad:

Sea puntual:
El obrero es el primero en llegar, a fin de orar unos minutos y recibir directivas, y el ultimo en retirarse, a fin de ayudar a la limpieza y
acomodamiento una vez finalizada la reunión. Administre con sabiduría su tiempo! Use reloj!

Sea sujeto a las directivas de su líder:

Siempre hay consignas nuevas y directivas que acatar. Sea obediente y sujeto, aprenda a estar bajo autoridad y
rendir cuentas, quien no sabe respetar autoridad y rendir cuentas pronto cae en caos y falta de efectividad.

Cuide el orden y respeto durante la reunión:

En el Santuario de la Fe creemos que el momento del culto es santo, es decir, consagrado para Dios. Toda persona debe entregarse cuerpo, alma y espíritu a ese momento a fin de tener una plena intimidad con el Espíritu de Dios. El enemigo va a intentar
de una u otra manera sacar a las personas de este foco para que no reciban su bendición. Es allí donde se torna indispensable la labor sutil, firme y decidida de los obreros, cuidando que el orden, el silencio y la atención sean totales durante la reunión. Para lograr este propósito el obrero debe actuar con sabiduría, por ejemplo, pedirle a las madres con niños que ocupen los últimos asientos,
ordenando que se apague todo teléfono al ingresar al templo, como así también recibir a las personas en el hall de ingreso y acompañarlas hasta el asiento.

Ayude a limpiar la iglesia una vez finalizada la reunión:

Cada obrero debe colaborar en limpiar y acomodar la iglesia al término de la reunión, independientemente del trabajo que la gente de limpieza realice en otro momento.

Para más detalles y capacitación adquiera el “manual del Obrero aprobado”  en la Iglesia y estúdielo junto a su pastor o líder.

 

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